Hace 17 años, empecé a estudiar el español, y desde aquel momento, nunca he dejado de sentirme enamorado de él. Hasta el habla más común y corriente suena hermosa y romántica – como si el supervisor de una oficina que da órdenes hubiera estudiado Rubén Darío u Octavio Paz antes de hablar. Los sonidos del idioma son tan hermosos y la morfología es tan sugerente que fácilmente se vuelve locuaz al hablar. Y me imagino que la misma observación podría aplicarse también al francés e italiano. Aunque también es un idioma hermoso, a veces los sonidos del inglés en comparación son insulsos.
No obstante, si quiere imitar a uno de los grandes de la literatura hispana, seria mejor imitar a Jorge Luis Borges – quien pese a su inteligencia magistral siempre iba al grano, sin rodeos. La locuacidad puede convertirse en un verdadero problema si un hispanoparlante o italohablante que opera en el mundo comercial de los EE. UU. habla del mismo estilo que habría hablado en su idioma natal. A diferencia de estos idiomas, el inglés de los Estados Unidos premia la sencillez y la concisión.
Hasta a un estadounidense nativo le cuesta lograr claridad, brevedad y gracia. Pero, el que proviene de otro país también tiene que cargar con el peso de dominar las pautas comunicativas de los EE. UU, muchas de ellas radicadas en las normativas culturales.
Exploraremos este desafío en el marco de un discurso dado por José María Álvarez-Pallete en 2024. Álvarez-Pallete es el presidente de Telefónica, y su discurso dirigido a los accionistas está disponible aquí: https://www.telefonica.com/es/wp-content/uploads/sites/4/2024/04/jga24-discurso-presidente-Jose-Maria-Alvarez-Pallete.pdf.
Telefónica es una empresa multinacional con sede principal en Madrid que cuenta con más de 100000 empleados y que ha celebrado ganancias de más de 41,000 millones de dólares. Es un pez gordo.
Álvarez-Pallete elabora conceptos complejos sobre el futuro de su empresa, particularmente en el marco de la inteligencia artificial. Por lo general, él prescinde de los datos exactos. Dice:
Hacemos de la Inteligencia Artificial una fuente de valor y eficiencia y, por eso, sobre esa conectividad hemos construido una capacidad cognitiva que nos capacita para ofrecer servicios y productos de última generación que darán a nuestros clientes la capacidad de mejorar sus vidas.
Luchamos por reglas justas entre todos los jugadores del mundo de la tecnología donde todos aporten su justa contribución y se eviten situaciones de abuso.
Creemos que la soberanía del dato es parte de la dignidad de la persona y no puede
ser expropiada sin contrapartida justa y consciente.
Son palabras elocuentes. Pero, hay un contraste total entre este discurso y un discurso de Warren Buffet, que suele usar un lenguaje directo y coloquial al dirigirse a sus accionistas.
En primer lugar, se nota que Álvarez-Pallete aborda conceptos teóricos que van más allá de las relaciones bilaterales entre la empresa y su cliente. Aunque incorpore elementos narrativos (“storytelling”), un ponente que se encontrara en un contexto estadounidense se enfocaría primordialmente en esta relación bilateral.
En segundo lugar, se debe observar el matiz político de su discurso, el cual subraya, “justicia”, “expropiación”, y “la dignidad de la persona”. En el marco de comunicación estadounidense empresarial, hay que reflexionar mucho antes de incorporar palabras parecidas, aunque tenga que ver con una cosmovisión corporativa.
Finalmente, hay que fijarse en la verbosidad de las oraciones – la primera en particular. Una traducción literal sería: “We are fighting to have fair rules among all the players in the world of technology, where everyone can make a fair contribution and avoid abusive situations.”
Para lograr la concisión y la claridad, yo diría: “We are fighting for fair play in the world of technology.” Se gana credibilidad ante la audiencia si se usa la concisión y la franqueza de esta forma sin necesidad de plasmar todos los pensamientos, lo cual evita que el ponente caiga en una locuacidad excesiva.
En conclusión, aunque el lenguaje de Álvarez-Pallete es hermoso sin duda, él también implica expectativas culturales que deben modificarse o deben dejarse de lado si se necesita persuadir y edificar a una audiencia estadounidense.
¿Le ha resultado útil este análisis? ¿Es un hablante de inglés procedente de otro país que necesita dominar los matices de comunicación eficaz en esta cultura? Por favor, concierte una cita conmigo para que comencemos.

